He aquí un ejercicio de caracterización con detalles interesantes (es decir, cierta complicación adicional).

1. Imaginar tan claramente como sea posible a dos personajes: A y B, muy diferentes entre sí; su edad, carácter, forma de hablar deben ser notablemente distintas.

2. Escribir, en forma de diálogo, una conversación telefónica en la que A, hablando con un personaje secundario C, intente hacerse pasar por B.

Como lo más probable es que A cometa algún error, sus equivocaciones deben reflejar detalles adicionales de su carácter (y mejor todavía si dejan ver algo de cómo percibe a B con base en su propia forma de pensar).

Un teléfono del siglo XX

La sección de comentarios queda abierta, como siempre, para quienes deseen realizar el ejercicio.